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La vida de Šayj Aḥmad al-Tiŷānī Las condiciones de la Vía Tiŷāniyya Los favores de la Vía Tiŷāniyya |
Condiciones de la Ṭarīqa Tiŷaniyya |
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Las condiciones de la vía Tiŷāniyya Aḥmadiyya Muḥammadiyya Ibrāhīmiyya Ḥanīfiyya Las condiciones de la vía Tiŷāniyya Aḥmadiyya son cuarenta y todas ellas están confirmadas por el Corán, la Tradición del mensajero de Dios (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia) y por los libros de los sufíes. Estas condiciones que conforman la regla Tiŷānī son de dos categorías: 1. Condiciones que perfeccionan la Vía. 2. Condiciones que son indispensables para la validez de la Vía. Y estas a su vez se pueden clasificar en: a. Condiciones vinculadas a la conducta del individuo b. Condiciones vinculadas a la práctica de las letanías Así pues tendremos la siguiente clasificación,
1.a. Las condiciones que perfeccionan la Vía vinculadas a la conducta del individuo. Son relativas a la actitud y conducta o comportamiento del alumno o alumna Tiŷānī y deben ser respetadas, 1. El alumno o alumna Tiŷāni elegiran libremente a su muqaddam. El muqaddam deberá explicar las condiciones de admisión a la ṭarīqa Tiŷāniyya antes de conferir las letanías al postulante tiŷānī. Es necesario que el postulante tiŷānī se asegure de que el muqaddam que le conferirá las letanías tenga temor de su Señor, observe la Šarīca y esté investido en su función por un maestro que ha su vez a recibido el permiso por otro maestro y así ininterrumpidamente en una cadena de transmisión que llega a través de šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) al mismísimo profeta Muḥammad (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia). 2. El alumno o alumna Tiŷāni deben realizar las cinco oraciones obligatorias en sus tiempos legales, realizar éstas en congregación –siempre en asambleas en las que no se desprecie a los santos de Dios ni al sufismo– y siempre que les sea posible. 3. El alumno o alumna Tiŷānī deberá recitar, en todas sus oraciones, la basmala de la primera azora del Corán (al-Fātiḥa), recitando en voz alta, ésta, si la oración se realiza recitando el Corán en voz alta. 4. El alumno o alumna Tiŷānī deberá permanecer en calma, durante la oración, en la genuflexión (rukūʿ) y en la prosternación (suŷūd) el tiempo en el que recite tres veces subḥāna rabbī-l-caẓīm. 5. El alumno o alumna Tiŷānī deberá practicar las oraciones supererogatorias de la noche, por lo menos dos ciclos de oración completos. 6. El alumno o alumna Tiŷānī deberá respetar la jerarquía de obligaciones religiosas en cuanto a los actos de adoración obligatorios y supererogatorios. Dando siempre prioridad a los actos de obligación (farā'iḍ) sobre los meritorios (nawāfil). 7. El alumno o alumna Tiŷānī deberá ser sincero en sus palabras y actos. Deberá evitar las mentiras y los engaños, así como lo censurable y lo dudoso. 8. El alumno o alumna Tiŷānī deberá respetar y ayudar a sus padres vivos o muertos. Si están vivos, les deberá dar amor y asistencia y si están muertos deberá rezar y pedir por el reposo de sus almas cada día. 9. El alumno o alumna Tiŷānī deberá amar a nuestro venerado guía el šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) hasta la muerte. Deberá tomar consciencia de que se encuentra en todo momento en la presencia el šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) y por lo tanto deberá observar una actitud respetuosa en todas las circunstancias y particularmente cuando se practique el ḏikr. Los signos del amor que El alumno o alumna profesa al šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) se han de manifestar en el respeto y la consideración que observará con su muqaddam, que en realidad es un representante del šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él). 10. El alumno o alumna Tiŷānī deberá respetar a todos aquellos que pertenezcan a la ṭarīqa tiŷāniyya y sobre todo a los ancianos de la ṭarīqa. 11. El alumno o alumna Tiŷānī no deberá perjudicar a otro discípulo o discípula ni ser injusto con él o ella. Nuestro venerable maestro el šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) ha dicho que el profeta (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia) le dijo: “Dile a tus discípulos que no se hagan daño, pues todos ellos son mis hijos y quien toca al hijo toca al padre”. 12. El alumno o alumna Tiŷānī deberán engrandecer y respetar a todos los santos de Dios –awliyā' Al·lāh– vivos o muertos. Pues son criaturas amadas de Dios. 13. El alumno o alumna Tiŷānī deberá amar y respetar a todos sus semejantes, pues son criaturas de Dios. Deberá intentar que las criaturas de Dios no rompan con él, ser dulce con ellos y evitará hacerlos enfadar. Evitar de estar más de tres días sin hablarse con una de las criaturas de Dios. 14. El alumno o alumna Tiŷānī deberá detestar a todos los enemigos de nuestro venerado guía el šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) y a los enemigos de los santos de Dios –awliyā' Al·lāh– no sentarse con ellos, no comer con ellos, no asociarse con ellos. Todo ello con mesura y justicia pues quien hoy es tu enemigo por Dios mañana puede ser tu amigo por Dios. 15. El alumno o alumna Tiŷānī deberá creer firmemente y preservar todo aquello que venga del šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él). 16. El alumno o alumna Tiŷānī no deberá contradecir o poner en duda lo que el šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) ha establecido, dicho o hecho pues es la puerta abierta a la perdición, ya que él como todo los santos de Dios, exaltado sea, es el representante del Profeta (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia). 17. El alumno o alumna Tiŷānī no deberá confiar en la bondad divina hasta el punto de permitirse la licencia de incumplir con los preceptos de la Ley revelada (šarīca) porque crea que los beneficios de su práctica y las bendiciones prometidas por su pertenencia a la ṭarīqa Tiŷānī le van a proteger de la ira y del castigo divinos. 18. El alumno o alumna Tiŷānī deberá guardar escrupulosamente los secretos de las letanías y de la Vía. No explicar los secretos a aquellos que no pertenecen a la ṭarīqa, pues ningún secreto debe ser divulgado a los que no están preparados para recibirlo. 19. El alumno o alumna Tiŷānī deberá ser escrupuloso con la práctica regular de las letanías y esforzarse en cumplirlas dentro de su período legal. Según nuestro venerado maestro el šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) quien es negligente con la práctica de las letanías realizándolas fuera de su tiempo o las abandona, tendrá muchas dificultades y se expone a una gran desgracia en este mundo y en el otro. 20. El alumno o alumna Tiŷānī no deberá conferir el wirdu a otro, sin haber recibido autorización legal para ello. No deberá declarar a nadie que es un santo, si no lo es, no deberá declarar que es un maestro espiritual, si no lo es. Si realiza uno de estos tres actos y no se arrepiente de ello, tendrá un mal fin. 1.b. 10 condiciones que perfeccionan la Vía, vinculadas a la práctica de las letanías. Estas condiciones perfeccionan la práctica de las letanías. Su incumplimiento no las invalida. 1. Sentarse al recitar el wird y el waẓīfa, con corrección y concentrado, excepto si hay una excusa, entonces se puede leer aunque sea caminando, con la condición de que no se apoye uno en una impureza (naŷasa), y no se pierda la concentración, y después estas en la elección en cuanto al sentarse, hay tres maneras; de rodillas sentándose sobre los pies, y la espalda inclinada hacia delante; sentado en el suelo, con las piernas cruzadas hacia delante; sentado como en la posición de sunna en el momento del taḥiyya durante la oración ritual. También las manos apoyadas sobre los muslos, la cabeza gacha sin inclinarla ni ha derecha ni ha izquierda y preferentemente los ojos cerrados. 2. Orientarse hacia la qibla, excepto si hay una excusa como el hecho de viajar. No obstante es preferible en la mezquita del Profeta (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia) en Madīna, orientarse hacia su tumba. Ahora bien, cuando se recitan las letanías en asamblea en el waẓīfa cotidiano y el haylala del viernes, se permite ponerse en círculo. 3. Se ha de visualizar la imagen del šayj Aḥmad Tiŷānī (Dios Altísimo esté complacido de él) pensando en beneficiarse de su luz, o mejor en la imagen del Mensajero de Dios (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia), en sus ambos aspectos criatural (juluqī) y divino (rabbanī), y si no se puede, imagina una esencia de luces divinas (ḏāt anwar ilahiyyah), y creer que ella es la esencia del profeta (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia) (ḏātu-n-nabiyyu) o del ejemplo a seguir (qudwa), y has de imaginar que estas sentado en la presencia de esta esencia (ḏāt), que te esta cubriendo con sus luces y entre tu corazón y su corazón hay una comunicación especial (mīzāb) y esta comunicación te traerá de su presencia, las luces y los secretos. Tienes que cuidar la concentración (al-jušūcu), y la cortesía (al-adāb), porque estas en la presencia del Señor de los árabes y de los no árabes, pensar en el sentido del ḏikr o en su defecto prestar atención a las palabras pronunciadas. 4. Pensar en el significado de lo que se recita o concentrarse en las palabras y letras pronunciadas. 5. Comenzar el ḏikr formulando la intención (niya), de recitar el ḏikr con el que vas a llegar a la Presencia divina, si Dios quiere. 6. Si se esta solo, se recitará el ḏikr en voz baja pero lo suficientemente alto para que el oído entienda lo que se dice. 7. El ḏikr se recitará lenta y pausadamente esforzándose en articular y pronunciar correctamente. 8. Observar reposo y una pausa silenciosa después de recitar las letanías y antes de dedicarse a otra cosa. 9. Es mejor abstenerse de comer o de beber durante e inmediatamente después del ḏikr; mejor esperar alrededor de una media hora antes de comer o beber. 10. Si hay una reunión, y en la medida de lo posible, realizar el waẓīfa o el haylala en asamblea. 2.a. Condiciones que son indispensables para permanecer en la Vía. Son tres. Si el alumno o alumna Tiŷānī incumple una de las siguientes condiciones debe renovar su afiliación a la Vía (taŷdīd). 1. Que esta absolutamente prohibido invocar la intercesión de cualquier santo ajeno a la ṭarīqa Tiŷāniyya, vivo o muerto. Dicho de otro modo la visita –ziyāra– que esta prohibida es aquella hecha con el objetivo de recibir bendiciones o aperturas espirituales de los santos – extranjeros a la ṭarīqa, con la exclusión de los compañeros (Dios esté complacido de todos ellos) del Profeta (la paz y la bendición de Dios sean sobre él y su familia) o de las visitas hechas a otros maestros por deber de parentesco o por pertenencia a la misma comunidad, o simplemente por instruirse y escuchar sus enseñanzas. 2. El alumno o alumna Tiŷānī debe librarse de toda obediencia hacia otra ṭarīqa antes y después de afiliarse a la ṭarīqa Tiŷāniyya. 3. El alumno o alumna Tiŷānī no debe bajo ningún pretexto, renegar de la ṭarīqa Tiŷāniyya, debe respetar sus compromisos durante toda la vida y practicar regularmente sus letanías –awrād– sin abandonarlas o descuidarlas, de tal manera que si lo hace más de tres días por descuido u abandono deberá renovar su afiliación. 2.b. Las condiciones que son indispensables para la validez de las letanías recitadas. Son siete. Para dar por
correctamente realizadas las letanías, el alumno o alumna debe reunir
obligatoriamente las siguientes condiciones:
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Asociación Cultural para el Estudio y la Difusión de la Fayda Tijaniyya |
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